PLANIFICAR EL JARDÍN
Analizar:
El clima del jardín, su topografía y disponibilidad de agua. Estudiar la exposición y la dirección predominante del viento.
Características del suelo: kit de análisis.
Disponibilidad de agua en Agosto.
¿ Qué plantar?:
Observar jardines adyacentes, autopistas, jardines abandonados, calles, plazas…
Pensar en el entorno visual manteniendo el carácter del lugar y su trasfondo histórico.
Estructurar el terreno:
Mirar el tiempo que se pasa en él: si sirve para trabajar o para descansar.
Se debe diseñar en otoño: hay menos colores vivos que puedan llevar a un diseño erróneo.
Primero: Se plantan las plantas clave que enlazan con la arquitectura y plantaciones colindantes.
Segundo: Plantar las siempre verdes: para proporcionar masa y pantalla protectora todo el año.
Tercero: Añadir arbustos decorativos.
Cuarto: Las pequeñeces como bulbos y plantas aromáticas.
Prevención de la erosión:
Hay que proteger contra el viento, si está bien planificado, tienen líneas horizontales definidas para mejorar la infiltración.
Disposición de los caminos antes de la plantación lo más horizontal posible.
2. CREAR CUBIERTAS VEGETALES Y ÁREAS DE SOMBRA
Debemos cubrir el suelo:
Retener la tierra, protege de la deshidratación, elimina las malas hierbas.
Establecer sombras:
Árboles altos: sombra móvil imprescindible.
Prioritaria: pérgolas y glorietas.
La sombra protege de las heladas.
Para una cubierta vegetal hay que elegir plantas autóctonas siempre verdes o grises. Utilizar plantas a distintas alturas.
3. UTILIZAR PLANTAS QUE TOLEREN LA SEQUÍA.
Viven de la lluvia natural en del invierno.
Se cuidan solas en verano.
Resultado:
Jardín atractivo, siempre verde y fácil de cuidar.
4. REDUCCIÓN DEL CÉSPED.
Necesita 3 veces más agua que la mayoría de las plantas.
El área de césped debe ser reducida porque necesita más cuidados, más agua, y es más frágil.
El 70% del agua que se utiliza en los jardines es para el césped. A veces cubre espacios donde no hemos pensado que se podría haber puesto otra cosa.
Si decidimos plantarlo, hay que elegir una variedad:
resistente, crecimiento lento, raíces profundas y poca necesidad de agua.
Para zonas del interior: aire seco y altas temperaturas se eligen mezclas.
Hay que hacer diseños sencillos, con mayor facilidad de riego.
No mezclándolo con otras plantas, porque aumentamos la dificultad de corte.
Plantar especies junto al césped con mayor necesidad de agua.
Protección de sombras móviles.
Cuanto mayor es la temperatura, hay que realizar el corte más alto.
Alternativas al césped:
Pavimentos (evitar el cemento)
Cubiertas de madera, grava (requiere mantenimiento)
Vegetación de plantas tapizantes.
5. AGRUPAR LAS PLANTAS POR SU DEMANDA DE AGUA.
Ahorrar agua.
Si no son de origen mediterráneo, necesitarán un riego semanal, como Fatsia y Hebe.
Las especies tropicales requieren bastante agua: Begoña, Camelia, Cannas, Hibiscus. colocarlas junto a la casa y el césped.
Sin riego: El Agave y el senecio.
Poco riego: Geranio, mirto, chamaerops.
6. PLANIFICAR LA GESTIÓN DEL AGUA
Centrar el flujo del agua de lluvia.
Prever tormentas.
Revisar el grado de las pendientes.
Vigilar los drenajes: reducir agua que fluye por caminos y cuestas, desviar a zonas extensas.
Planificación de la distribución:
Necesidad de grifos (cuantos más, mejor).
Evitar mangueras.
Aspersores con para zonas extensas con salida lenta de agua.
Goteo (50% de ahorro de agua) evitar que esté próximo al tronco o planta, ya que inunda la zona y puede llegar a pudrir).
Instalar el equipo antes de plantar.
Regar según las necesidades:
Sensores de humedad.
Posibilidad de utilizar el agua gris (fregaderos…)
7. UTILIZAR PRÁCTICAS DE AHORRO DE AGUA.
Reducir la evaporación de agua de la planta, eligiendo bien su colocación.
Drenaje.
Sembrar grupos tupidos (crean microambientes).
Método acolchado: base de la jardinería de poco riego.
Plantar a principios de otoño para que se adapten durante el invierno (que es húmedo y templado).
8. CREAR UN JARDÍN PARA TODO EL AÑO
Otoño: despertar de la latencia, se estimula el crecimiento, es conveniente utilizar bulbos de floración otoñal y trepadoras como Bignonia, Pasionaria, Salarium.
Invierno: Floración de durillo, algarrobo, mimosa, coronilla, margaritas.
Primavera: floración de cercis, hilas, prunus y bulbos como el ciclamen, crocus, tulipanes, muscari.
Verano: descanso general, floración de jaras, agapante, buganvilla.









