PRÁCTICAS HORTÍCOLAS QUE AHORRAN AGUA

PRÁCTICAS HORTÍCOLAS QUE AHORRAN AGUA

1. Plantación:

Buscar el mejor lugar para cada planta.
Jardín con distintos microclimas (se crean diferentes temperaturas)
La sombra temporal favorece el establecimiento.
Hoyos grandes: añadir composta (tierra fertilizada), arena y nutrientes para el fondo, mezclar con la tierra original.


Regar antes de plantar, si después de una hora no ha drenado, elegir plantas que no necesiten un drenaje perfecto.

Drenaje:
Suelos arenosos: si el agua desaparece antes de absorberse, añadir composta.
Suelos compactos: añadir turba o abono verde.

Siembra:
Crecimiento activo de raíces en otoño y primavera. Las plantas tropicales a principios de primavera.
Hay que estacar porque el viento disloca a media altura las plantas esbeltas. Atar a media altura.

Transplantar:
Acortar ramas, incorporar tierra original, no romper las raíces pequeñas, afirmar la tierra, proteger del viento y humedecer el follaje.

Establecimiento:
Puede llevar 1 ó 2 años.

2. Acolchado:

Es una capa de materia orgánica. El arado y rastrillado deja libre el suelo actuando la erosión.
Funciones:
Mejorar el aspecto.
Suprimir malas hierbas.
Conservar la humedad.
Aporta microelementos.
Baja la temperatura del suelo.
Favorece la microfauna.
Protege las raíces finas y superficiales.
Descomposición en humus.

Materiales utilizados:
Colores claros (temperatura menor)
Materiales orgánicos (en verano acolchados verdes, en invierno acolchado grueso)
Recortes de césped, malas hierbas, ramas, cenizas, virutas, hojas de pino, abonos vegetales como alfalfa o trébol.
Materiales inorgánicos como la grava o guijarros.

3. Agua:

Respetar la latencia natural de las plantas.
Necesitan agua cuando están creciendo: invierno.
Regar a horas tempranas. Por la noche favorece el ataque de hongos.
Regar después de fuertes vientos.
Riegos:
Después de plantar, durante el 1er. Año (1-4 riegos al mes)
Durante el 2º año (1 riego al mes)
Plantas establecidas: 1 riego al mes.
Los riegos abundantes llegan a las raíces profundas (Es lo mejor que se puede hacer).
Dejar secar entre riegos: favorece el sistema radicular.
Regar despacio (aspersores con boquillas pequeñas).
Evitar mojar hojas y tallos de plantas resistentes a la sequía (plantas grisáceas).

4. Nutrición:

Elementos fundamentales: Nitrógeno, Fósforo, Potasio.

Nitrógeno (N):
Estimula el crecimiento. Las bacterias del suelo lo fijan a las raíces (nódulos).
Los microorganismos que descomponen la materia vegetal, producen nitrógeno asimilable: La lluvia deposita pequeñas cantidades de Ni en forma de amoniaco 7kg/ha.
Si falta nitrógeno las plantas son pálidas, las amarillas se caen y favorece el follaje a costa de flores.
Si hay exceso de nitrógeno el crecimiento es flaco y débil. Pudrimiento de los bulbos, se retrasa la floración y aparecen todo tipo de enfermedades.

Fósforo (P):
Estimula la floración y reproducción (frutos)
Madura los tejidos y los hace más resistentes.
Proviene de la descomposición de la roca madre y de la materia orgánica del suelo.
Si falta fósforo las hojas verdes están deslucidas, tinte violeta, crecimiento atrofiado, raíces pobres y poca fruta.
Si hay exceso de fósforo, inhibe el desarrollo de la planta, interfiere en la absorción de otros nutrientes.

Potasio (K):
Aumenta la tolerancia a la sequía.
Fomenta el crecimiento de raíces y tejidos.
Regula la apertura y cierre de los estomas.
Mejora la resistencia a las enfermedades.
Favorece la formación de flores y frutos.
Está en el suelo, es independiente a la acción de los microorganismos.
Si falta potasio: inhibe el crecimiento, se amarillean los bordes, las puntas se necrosan y luego se secan.
Si hay exceso de potasio: el crecimiento es mediocre y provoca deficiencias de magnesio y calcio en las plantas.

Otros nutrientes:

Calcio:
Reduce la acidez del suelo. Un exceso (Ph>7) bloquea el hierro y el potasio y los hace inaccesibles (aparece clorosis). Los nervios más oscuros.
Magnesio:
Produce clorofila. Si falta en el suelo se caen las hojas empezando por las más viejas.
Hierro:
Suele estar en cantidades suficientes. Su deficiencia produce clorosis, ocurre a un Ph alto.
Oligoelementos: Boro, Cloro, Cobre, Manganeso, Molibdeno, Zinc.

5. Abonado:

Vegetales
Incrementan la fertilidad del suelo, enterramiento de leguminosas (trébol, altamuz, habas).
Composta.
Acolchado.

Estiércoles de animales:
Excrementos secos de animales: vaca y cerdo (rico en K), caballo combinado con el de vaca, oveja (alcalino), cabra y conejo (rico en N), gusano, pollo, paloma (ricos en K, Ca y oligoelementos)

Químicos:
Los más perjudiciales para el medio ambiente.

Fertilizar o no:
Sólo si hay razón para ello, igual que el riego.
Debe ajustarse al ritmo de crecimiento de la planta.
Considerar el factor tiempo de liberación de los nutrientes.
No abonar entre 1,5-2 meses antes de la entrada en latencia de las plantas.
Evitar sobrealimentar: crecimiento blando, plagas y enfermedades.

6. Poda:

La finalidad es establecer y mantener una estructura fuerte y sana.
Favorecer la circulación del aire.
No podar sin razón.
Para mejorar el rendimiento: Floración, Fructificación.
Elegir la época adecuada (cada planta tiene una época)
Finalidad estética.