REPLANTEO DEL TERRENO
Replanteo en el solar de todo lo relativo a movimiento de tierras, los distintos niveles que deseamos formar, los taludes que unan esos desniveles…
Situaremos en el suelo una serie de estacas o señales que constituyen los puntos clave para el movimiento de tierras.
Delimitar las distintas zonas:
Zona baja: juego de niños.
Zona alta: Terraza.
Zona de taludes.
Situación en planta. Es necesario expresar el nivel que tendrá el terreno en esos puntos concretos.
Se colocará en cada punto una caña, palo o hierro clavado verticalmente y que llegue hasta la altura que queramos que llegue la tierra una vez realizada la aportación o movimiento de tierras.
Conviene marcar en las tapias del jardín, en la fachada de la casa el nivel del terreno a lo largo de ella para tenerlo señalizado.
Nuestro solar:
Conviene disponer de un plano del solar en el que indiquemos los puntos clave para el movimiento de tierras, situándolos exactamente igual que en el terreno, y anotando la cota del terreno futuro y tomando como cota cero un punto fijo (casa, tapia…), o bien indicando en cada punto la elevación o rebaje que haya que hacer.
Utilización de un nivel (simple manguera transparente) y una cinta métrica.
Realizado el replanteo de niveles, y efectuado el movimiento de tierras pasaremos a replantear el plano del jardín.
Situación de cada planta.
Márgenes de los arriates y rocallas.
Trazado de los caminos.
Señalar mediante estacas o cañas los lugares exactos donde habrán de ir las bocas de riego, los posibles puntos de luz (Farolas, focos…)
Realizado todo esto, daremos los retoques:
• Mover algún árbol.
• Separar más los arbustos.
• Modificar una curva del camino…
Un buen diseño y un correcto replanteo supone un alto porcentaje del éxito del jardín, aunque se debe trabajar con algo de ARTE para que el resultado sea perfecto.









